Hay leyes buenas y leyes malas. Las malas en gobiernos ilimitados ocupan un amplio espectro y son usadas generalmente a discreción del tirano de turno, en cambio las buenas no son usadas, ni siquiera por discreción del tirano para ganar puntos.
Eso es lo que pasa con las leyes sobre la explotación del oro y la venta al banco central. Aunque no es buena en términos de libertad si es buena técnicamente (dejando la ética liberal a un lado) para mejorar la economía venezolana en este punto tan crítico. Sin embargo, tal cuál como recoge Bloomberg, el Estado jamás ha ejercido su potestad sobre el 30% (ahora es el 70%) que todos los explotadores de oro deben ofrecerle de antemano.
¿De qué sirve hacer una reforma tan buena para mejorar la economía si igual no se aplica?
Y es que el gobierno no termina de hacer las cosas bien. Los liberales pedimos al Estado que vuelva al patrón oro y que mantenga las reservas no en dólares sino en oro más sin embargo nos conseguimos con este movimiento absurdo del mal gobierno. ¿Y entonces?


